En casi todos los pueblos eslovacos hay un cuerpo de bomberos voluntarios. Son únicos en el sentido de que actúan con independencia de la religión, la nacionalidad o la afiliación política. Es imposible describir la gran importancia que tuvieron y tienen los colectivos, pero sobre todo los individuos para salvar a las personas y los bienes. En el Museo de los Bomberos se pueden ver coches de bomberos tirados por caballos, a mano y a motor, equipos de extinción de incendios, colecciones de uniformes y camiones de bomberos. Las exposiciones se encuentran en tres edificios diferentes. También hay un pequeño zoológico, zonas de barbacoa, campos deportivos y una pista de pumptrack.