Havránok es un museo arqueológico único en la naturaleza, que se eleva sobre la superficie del Liptovská Mara, cerca del pueblo de Bobrovník. Este lugar esconde los restos de dos importantes periodos de nuestra historia. Los primeros habitantes que podemos nombrar aquí fueron los celtas de la tribu de Kotín. En el siglo I a.C. construyeron un asentamiento fortificado con un santuario druida.
Los arqueólogos han descubierto pozos de sacrificio con altares, caminos de piedra e incluso imitaciones celtas de monedas antiguas. No se trataba de un asentamiento ordinario: la magnitud de los hallazgos sugiere que era un lugar de importancia transregional. Después de los celtas llegaron los eslavos. Entre los siglos XII y XV hubo un asentamiento medieval con una calzada de madera protegida por empalizadas y un foso.
Estaba dominado por una torre residencial y más tarde se añadió una iglesia de ladrillo. Cuando en la década de 1960 se construyó la presa de Liptovská Mara, los arqueólogos emprendieron una amplia investigación. El resultado no es sólo un museo, sino un lugar vivo donde se pueden ver reconstruidas viviendas celtas, un horno para cocer cerámica o un lugar de sacrificios. Havránok se convirtió en el primer parque arqueológico eslovaco al aire libre. Durante el verano, los tiempos antiguos cobran vida aquí: se pueden ver luchas de espadas, ceremonias religiosas celtas o demostraciones de antiguos oficios.
Havránok es monumento cultural nacional desde 1967.